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Partería en casa v/s partería normalizada

Julián Avaria-Eyzaguirre

Cada familia, y en esencia cada mujer, tiene el derecho de escoger dónde y cómo parir. Mi primogénito nació hace cuatro años en un hospital público y mi hija -de la misma madre- acaba de nacer en casa. Sin ánimos de imponer ni convencer, quisiera compartir ambas experiencias como padre y esposo en esta mágica hazaña femenina que es dar a luz.

Ante el reciente nacimiento de mi hija en casa, mi madre y suegra aluden una y otra vez a la valentía de mi compañera y no son pocas las amistades que afirman: qué bueno que salió todo bien. Como si en ello estuviese implícito un riesgo, un peligro latente, un desafío extremo. Ante tales comentarios y opiniones se me viene ese proverbio árabe que versa: «Mi abuelo andaba a camello, mi papá también. Yo ando en Mercedes Benz. Mi hijo y mi nieto andan en Land Rover, pero mi bisnieto volverá a andar a camello»…

Si bien el petróleo nada tiene que ver con el parir -al menos directamente-, sí viene a cuento una suerte de extravío generacional y el hecho de aceptar ciegamente lo normado por la sociedad cortoplacista del momento. Hoy, la partería que se entiende como normal es la partería institucional, es decir, es aquella que transcurre en un hospital o clínica. La institución tiene como función velar por la salud de la madre y del bebé. Se tiende a pensar que es la forma más idónea para parir, por ende, debe ser lo mejor para asegurar la vida, tanto del neonato como de la parturienta. La muerte es la gran sombra que nos atemoriza a todos y fue este miedo el que nos hizo decidir recibir a nuestro primer hijo en un hospital, creyendo que así minimizaríamos las posibilidades de que nos visitara la Calva. Incluso después de su nacimiento, yo seguía creyendo que tenerlo en el hospital fue la mejor decisión, porque el parto fue complicado y tal como nos explicara el médico a cargo: fue un caso entre mil. Nuestro hijo venía lateral derecho y nos tuvieron que trasladar en ambulancia hacia otro hospital para una inminente cesárea. Fui de copiloto, incapacitado de saber qué acontecía tras bambalinas mientras escuchaba los alaridos de mi señora. Yo debía mantenerme callado para no distraer al conductor que parecía mudo. No podía saber qué acontecía ni tampoco podía servirle de apoyo a mi mujer. Para mí transcurrieron eones, aun cuando fuese media hora. Por las curvas del viaje, bebé “se acomodó” -usando la misma expresión de los doctos- y mi hijo pudo nacer sin cesárea. Nació con los ojos bien abiertos y sin llorar. Pero en cuanto se lo llevaron a la sala para bañarlo y vestirlo bajo una luz enceguecedora, pegó el grito en el cielo y no cesó de llorar hasta yo entrar en acción. Le tomé la mano izquierda y acaricié su entrecejo. Le expliqué que era la luz lo que molestaba, que así era este mundo, con mucha luz. Se calmó enseguida y fuimos trasladados hasta una sala común. La doctora me había dado permiso para pasar la noche allí, con mi familia. Sin embargo, apenas se fue, la enfermera regente me peleaba cada vez que entraba a la habitación y me decía con majadería que me fuera, que ahí solo podían estar las mujeres. Yo me hacía el sordomudo, hasta que consiguió reventarme la paciencia:

-¡Señora! Yo no me voy a ir. Ella solo me tiene a mí. Acá no está su mamá, ni su hermana ni sus amigas. Solo estoy yo y me voy a quedar, le guste o no le guste. ¡Tengo el permiso de la doctora!

La noche fue larga, eterna y fría. El desayuno, una pena. Le trajeron un tazón de plástico avejentado con mate cocido azucarado, junto a un pan blanco reseco. Mi mujer tuvo la suerte de contar conmigo que traía toda suerte de alimentos y pude apoyar en su nutrición. No así la mujer acostada en la cama de al lado, quien tuvo que rechazar mis ofrendas porque venía saliendo de una cesárea y tenía prohibido comer sólidos. Estaba contrariada porque los médicos querían ligarle las trompas, esas trompas que se dice son de un tal Falopio, cuando en verdad son de la mujer. Era su segundo hijo y como provenía de una villa marginal, lo mejor para ella, desde el punto de vista institucional, era dejarla estéril aun cuando apenas superaba los veinte años.

-Pero yo quiero tener más hijos. Estoy muy joven todavía.

La joven no se dejaría convencer y no correría la misma suerte -mala suerte- que la de muchas otras mamás pobres e infecundas.

En el otro lado del ring, tenemos el parto en casa, vale decir, el parto anormal. Ese parto que está fuera de lo normado, ese parto que tiene la mala fama de ser riesgoso, ese parto cuyos padres muchas veces son tildados de irresponsables. Se cree que es una moda feminista de mujeres anárquicas que están contra el sistema. Se tiende a creer que la mujer rechaza todo tipo de exámenes, ecografías y chequeos, porque así será más natural. Se zarandea lo de parto natural para allá y para acá, como si la más mínima intervención fuese a alterar lo sagrado de aquello que llaman natural.

¿Pero qué se supone que es más natural? ¿Por qué una cesárea escapa de lo natural? ¿Acaso yo soy artificial porque nací por cesárea? ¿Acaso un bebé es de plástico porque nace asistido por oxitocina? ¿No debiera hacerse una ecografía porque conlleva mucha huella de carbono? Para mí, tanto el primer parto como el segundo fueron naturales. Mi hija no es más natural que mi hijo. Ambos son de la Naturaleza y no me cabe duda al respecto.

Es preciso dejar de polarizar la partería en casa. Como mujer que ha optado parir en casa, puedes hacerte todos los chequeos médicos y las ecografías recomendadas por las normas oficiales. Tener un parto en casa nada tiene que ver con anular las herramientas médicas y los oficios que apoyan en la salud de bebé y de la gestante.

Por otra parte, una partera no necesariamente es una mamita del campo analfabeta que poco y nada sabe de la carrera de medicina. Una partera también puede ser doctora, enfermera, obstetra, por mencionar profesionistas afines. No obstante, aquello no excluye la gran cantidad de mujeres que se han capacitado en escuelas de partería y ejercen el oficio de forma encomiable y admirable sin tener un título amparado por una institución universitaria. Por lo tanto, al momento de decidir quién guiará tu parto tienes un amplio abanico de posibilidades donde lo más importante será sentirte a gusto y cómoda con quién hará las veces de partera. Tienes el poder de elección, en cambio en un hospital será casi una imposición. Puede tocarte a la suerte de la olla.

¿Y cómo me sentí yo como padre, como compañero en ambos escenarios?

En el parto hospitalizado me sentí un espectador, ante todo. Sentí que mi acción estaba circunscrita a la observación. Era poco y nada lo que yo podía hacer. Si bien optamos por un hospital que defiende aquello que llaman parto humanizado, la política al momento de apoyar el parto puede resumirse en la siguiente expresión: Hacé lo que sintás. Esa era la premisa. Resguardar sobre todo el no invadir la voluntad de la mujer. Entonces, mi mujer -primeriza en esas lides- mientras se retorcía de dolor debía «saber sentir» qué hacer y yo mirar cómo se partía en mil pedazos. De tanto en vez checaban el latido del bebé para luego retirarse solemnemente sin decir mucho. Tras muchas horas de incertidumbre y dolor, escuché la cantinela de que era un caso entre mil y que nos armáramos de valor para ir al otro hospital que no tenía parto humanizado y que nos preparáramos ante lo peor: la cesárea. Sentí una gran impotencia, rabia, miedo. Sentí que iba a la cueva del lobo. Pero a la postre, el otro hospital también estaba atendido por seres humanos y nos asistieron como Dios manda.

En cambio, durante el parto en casa me sentí partícipe, sentí que mi presencia no estorbaba. La partera y sus dos asistentas no solo guiaron activamente a mi mujer, sino también supieron guiarme a mí, para cumplir mi rol de compañero. No se limitaron a esperar cuál era la voluntad de mi compañera. Por el contrario, le dieron una serie de consejos, recomendaciones y ejercicios para aliviar su dolor, para ayudar a que la bebé traspasara por el cérvix y también fueron enfáticas al momento de decir esto no, ahora no es el momento. Nada hicieron sin explicarnos, tanto a ella como a mí. Cada intervención fue previamente consultada y nada se hizo sin nuestro consentimiento. Además, apoyaron acompañando a nuestro hijo y le permitieron participar activamente en el trabajo de parto. Mi señora, tras el parto, afirma que sintió el apoyo de nosotros dos y siente mucha gratitud al respecto.

Yo también agradezco. Agradezco ambas experiencias. Pero lo que más quiero agradecer es haberme sentido con la libertad de llorar emocionado al escuchar por primera vez a mi hija mientras se esforzaba por ver la luz. Hubiese querido llorar de contento cuando nació mi hijo. Lloré antes, imaginando su nacimiento. He llorado después. Pero al momento, no sentí esa libertad ni esa atmósfera que me permitió llorar a moco suelto cuando afloró mi hija.

Durante el parto en casa nunca sentí miedo. En ningún instante sentí preocupación. En todo momento sentí que estábamos bien. Bien acompañados, bien asistidos, bien resguardados.

Quisiera seguir escribiendo y hablar más acerca de la gestación masculina, pero lo voy a dejar para otra ocasión. Cierro este relato adaptando el proverbio árabe citado con antelación:

«Mi bisabuela parió en casa. Mi abuela parió en el hospital. Mi mamá en una clínica. Y mi hija… ¡Volverá a parir en casa!»

Con amor, Julian Avaria Eyzaguirre

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¿Qué son los 20 Chakras?

¿Porque hacemos Cristaloterapia a 20 Chakras?

Los 20 chakras son la matriz que nos conecta directo a la Fuente Cósmica, Flor de la Vida. La Fuente es la gran Madre que a todos nos sostiene energéticamente. Ella es la Diosa creadora de la Naturaleza y el Universo. Es la Geometría sagrada que deja su sello en todas las creaciones de la Naturaleza.La puedes ver en todas las criaturas y formas naturales que ella ha creado a través de la proporción áurea.

Cuando trabajamos con nuestros 20 chakras nos conectamos a ella volviendo a casa, al origen del origen. De esta forma suceden sanaciones del alma de forma automática, nos dejamos de sentir solxs, apartadxs y dolidxs y sentimos como ella nos llena de contención, propósito y un amor tan tan tan grande como solo ella puede dar.

La Cristaloterapia a través de los cristales va despertando las 20 ruedas energéticas que son los chakras. Limpiándolos, nutriendo y dándoles soporte para poder ser puente a los registros akáshicos y al potencial ilimitado.

Durante estos años enseñando esta metodología que canalizamos el 2016 hemos visto regresiones espontáneas que llevan al consultante a vidas pasadas. Esto hace que la persona vuelva a ese lugar donde una parte de su energía se quedó plasmada. De esta forma siente la emoción y a veces el dolor físico. Libera de esta forma traumas, reintegra su sistema y de esta forma sana profundamente. Reconectando con su parte que había quedado atrapada de su energía.

Una vez experimentada esta cristaloterapia el individuo siente cada vez más poder espiritual, felicidad, paz, amor, bondad, intuición y se siente profundamente conectado a la naturaleza. Es capaz de hablar con ángeles, arcángeles, canalizar, ver y compartir un nuevo lenguaje con su propia sanación y la sanación a otrxs. Así como también se conecta a un nuevo lenguaje que le permite comunicarse con cristales, plantas, animales y otras personas desde una espiritualidad genuina. En cada persona esto sucede en distintos niveles, pues dependerá del potencial que también haya desarrollado en otras vidas. Por ejemplo, si ya fue maga o sanadora podrá volver a conectarse con esas maestrías de forma más rápida. Lo principal es aprender a hacerse el autotratamiento en primera instancia y luego abrirse a recibir y a brindar la Cristaloterapia para 20 chakras con su compañerx de curso de forma regular. Esto irá despertando el potencial ilimitado de forma constante. Hoy quiero presentarte los 20 chakras para que los conozcas y sientas en tu corazón si quieres ser parte de la nueva generación de terapeutas.

Chakra de la Tierra
Chakra de la Tierra superior
Chakra Base
Chakra Sacro
Chakra Ombligo
Chakra del plexo solar
Chakra de la Semilla del Corazón
Chakra esplénico sobre axila izquierda
Chakra corazón
Chakra Corazón superior Timo
Chakra garganta
Chakra (oído izquierdo) memorias de vidas pasadas
Chakra entrecejo
Chakra Soma identidad espiritual
Chakra coronilla
Chakra coronilla superior
Chakra estrella del alma
Chakra portal estelar
Chakras de las manos
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Alquimia Ancestral con Huevos Yoni y Vaporizaciones

Las prácticas alquimistas se han desarrollado en diferentes lugares del mundo a lo largo de la historia. Esta vez quiero contarte cómo combinar dos alquimias ancestrales de lugares super diferentes y distantes: los Huevos Yoni de la China taoísta y las Vaporizaciones de las curanderas centroamericanas especializadas en lo que hoy llamamos ginecología natural. Te dejo el Live que publiqué en mi IGTV hace unos días explicándolo todo, y abajito te hago resumen 🙂

Ya conoces a los huevitos, pero ¿qué es una vaporización? Hay quienes conocen esta práctica como vaporizaciones femeninas, vapores vaginales y hasta baños de vapor para la zona íntima. Básicamente, se trata de que nuestra vulva y vagina reciban directamente un vapor cargado de aceites esenciales de plantas medicinales. Para esto nos ponemos en cuclillas sin ropa interior sobre un recipiente que contiene agua caliente y las hierbas que fueron hervidas en ella, mientras nos rodeamos con una tela para cubrirnos desde la cintura hacia abajo (podemos usar un vestido o falda larga, un cobertor o una toalla). 

La
vapo es una medicina netamente alquímica, porque hay un fuego -elemento que nos permite extraer lo que ya no deseamos- que calienta el agua -elemento que nos permite fluir- en la que se hierven las plantas, que representan al elemento tierra. Por eso, cuando la vayas a realizar, es importante que tomes conciencia de que se trata de un rito ancestral, y por lo mismo reserves unas horitas antes de tu hora de dormir en las que no estés disponible para el resto del mundo. Es una medicina que te brindarás a ti misma, encarnando a la diosa alquimista que ya eres. ¿Cuándo no hacemos vaporizaciones? Cuando estamos ovulando, menstruando o gestando.

Vamos con los pasos: 

Lo primero es recolectar las hierbas, que pueden estar frescas o secas. Al conseguirlas, hónralas agradeciendo a la tierra, a la persona que te las vendió, si fue así, y les puedes pasar tu energía para que se relacionen contigo. Lo más importante es que las plantas sean lo más orgánicas posible (o sea, cultivadas sin pesticidas artificiales, agroquímicos ni agrotóxicos). Puedes utilizar una o varias hierbas juntas, y antes de ponerlas al agua, corta sus hojas o flores en 2 ó 3 pedacitos para que así desprendan más aceites esenciales. El agua debería ser de manantial, agua mineral o purificada, y lo ideal es usar una olla de barro, de vidrio o enlosada, ya que el aluminio u otros metales pueden ser tóxicos para la vulva.

Para que no pierdan sus propiedades, sólo le vas a dar un hervor a las hierbas. Puedes honrar el agua mientras se calienta, con palabras bonitas, con una intención, para luego apagar el fuego, tapar la olla y dejar en reposo por unos minutos. Esto es vital, ya que los aceites tendrán tiempo para desprenderse, mientras se entibia el agua, y es que buscamos un vapor suave, que no pueda quemar ni irritar, sino que nos permita relajarnos y sentirnos amadas.

En tanto puedes preparar el lugar íntimo donde luego llevarás la olla. La idea es tener la luz baja, el celular lejos y en silencio, tu tela para cubrirte y cojines. Si estás en una casa con bidé, puedes poner la olla de hierbas dentro, y sentarte encima. Sino ponte en cuclillas sobre ese vapor durante unos 20 minutos. Si esta postura te incomoda, una opción es acostarte con la cadera sobre un cojín alto, cosa de recibir el vapor entre las piernas, atrapado por la tela. La vapo no debe durar demasiado tiempo, porque es una medicina muy intensa y nuestra vulva tiene un tejido poroso que absorbe energía.

Mientras tu vulva empieza a llenarse de vapor caliente, usamos un huevito yoni para brindarnos un automasaje, potenciando así el objetivo por el cual nos estamos brindando este ritual. Normalmente, las vaporizaciones se recomiendan como mimo y para prevenir o tratar patologías como hongos, vaginitis, etc. Ahora paso a darte 3 ideas para combinar hierbas y huevitos, pero mi intención es inspirarte a que vayas haciendo tu propia medicina como alquimista, y veas qué te va sirviendo ¡Empodérate de tu propio proceso! 

Para mimarte
puedes usar pétalos de rosas y caléndula junto al huevo de Cuarzo Rosa. Antes de ubicarte sobre la olla, programa el huevito como siempre, tomándolo en tu mano izquierda y proyectando luz encima con tu mano derecha. Di las palabras “gracias Cuarzo Rosa porque me endulzas”. Respira profundo, inhalando por la nariz y exhalando por la boca, mientras tu vulva recibe el vapor y sientes que llevas la pelvis hacia delante, vaciándote. Comienza masajeándote el rostro con el huevo, y anda bajando para darte un masaje de pechos, de vientre, de vulva, de labios externos, labios internos. Luego masajéate alrededor de tu clítoris por un rato, no para alcanzar el orgasmo, sino para jugar con ese espacio afrodítico sensual, manteniendo un placer suave como de meseta. Después lleva el huevo a la espalda para sacar las tensiones, y pasa a masajear axilas, brazos, cuello; todas partes, mientras haces la alquimia de ver qué es lo que quieres endulzar en tu vida. El mejor momento para realizar esta vapo es en Luna Creciente y en Luna Llena, que son momentos de florecimiento. Y respecto a la sincronía con tu ciclo menstrual, lo ideal es trabajar la energía de las rosas en la preovulatoria. Y con las rosas, además de mimarte, puedes nutrirte.

Para nutrir y regenerarte, usa el huevo de Cuarzo de Cristal junto a los pétalos de rosas, programándolo con las palabras “gracias Cuarzo Cristal porque me iluminas”. Al ponerte sobre el vapor, empieza a hacer un masaje circular en toda tu piel, en armonía con las manecillas del reloj (haciendo círculos hacia la derecha), desde la cara hasta los pies. También puedes utilizar el huevito de Jade, que te equilibra y conecta, diciendo “gracias Jade porque me fortaleces y equilibras”, o el de Cuarzo Verde que también es sanador, con la frase “gracias Cuarzo Verde porque me sanas todos los cuerpos”. Para finalizar, puedes pintar, dibujar, hacer un trabajo de modelado en arcilla, porque eso te va a ampliar tu energía creativa.

Para drenar y hacer una purga profunda, combina hojas de ruda y el huevo de Obsidiana, aunque igual puedes usar el de Cuarzo Ahumado. El masaje es parecido al que usamos para nutrirnos, ya que es circular, pero esta vez vamos en el sentido contrario a las manecillas del reloj. Además, partimos sin tocar la piel, limpiando primero las capas del aura, mientras repetimos un mantra poderoso de limpieza, como el Gayatri Mantra o el que tú conozcas. En las formaciones, yo suelo decir “quiero limpiar mi aura, diosa, y limpio y saco, todos aquellos residuos que no me pertenecen, y saco, y saco”. Incluso puede ser más simple y repetir “quiero limpiar, limpiar, limpiar, limpiar, y sacar, sacar, sacar, sacar, y suelto, suelto, suelto, suelto”. Antes de empezar, es importante que pidas protecciones según tus propias creencias, conectando con tu propia alquimia, para que así la limpieza se de en un espacio protegido. De esta forma, mientras va entrando la energía de la ruda como vapor, te vas acercando a la piel, para meterte con el huevito en los músculos, en los huesos, respirando y limpiando. Tras cubrir toda tu parte delantera, vas a la trasera, sin dejar fuera tus extremidades. La vaporización de purga sólo recomienda en el momento premenstrual (que es cuando estamos separando las capas endometriales que bajarán en la menstruación), durante la Luna Menguante y/o la Luna Nueva (que son procesos alquímicos vinculados a la depuración), pero también cuando te quieras sacar a tu ex de encima, quieras que te baje la menstruación, o piensas que estás embarazada y no quieres estarlo. 

¿Y cómo cerrar el ritual?

Después de los 20 minutos, vas a estar completamente sudada. En vez de ducharte, se recomienda que te abrigues, te seques un poco el pelo si quedó muy mojado, y te vayas a acostar. No es el momento para mirar el teléfono o ver una película, sino de mantener este proceso contigo misma y tú con tu propia medicina. Entonces, puedes poner música binaural con una frecuencia positiva, escribir o dibujar si deseas hacerlo, dormir, y fijarte en qué vas a soñar. A la mañana siguiente, puede ducharte, tomar desayuno, y luego ver qué fue lo que limpiaste o nutriste, cuál fue el rito sagrado, la alquimia que hiciste contigo. En este sentido, te invito a empoderarte profundamente de lo que estás haciendo, para que así puedas repetirlo cada vez que lo necesites. 

Si tienes dudas sobre esta u otras prácticas, puedes consultar en círculos de mujeres, como el que tenemos dentro de la formación Terapeutas en Huevos Yoni. Al ingresar, podrás compartir y entender tu transformación, acompañándola con danzalquimia y clases en un espacio grupal y sororo.  

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Las 3 cosas que debes saber antes de usar un Huevo Yoni

Los Huevos Yoni son las llaves de apertura a la Diosa que hay en ti. Cada cristal se generó hace miles de años, siendo un elemento perfecto de la naturaleza, tanto en su estructura cristalina -que resuena con nuestra propia estructura- como en su color -que vibra en amor sanando desde adentro hacia afuera cada capa de nuestros cuerpos-. Tienen el poder de emitir luz y de absorber bloqueos que impiden el libre flujo de la energía de vida. 

Para saber por dónde comenzar, siente en tu corazón qué es lo que necesitas. Pero primero, ten en cuenta las siguientes 3 cosas.

  1. Cómo elegir tu primer huevito (y prevenir que no se caiga). 

Teniendo claro que cada mujer es un universo y que cada vagina es única, hay 2 factores que permiten elegir entre huevos pequeños, medianos y grandes: Haber tenido un parto natural y tener más de 30 años. Si no es tu caso, puedes partir con tamaños pequeños o medianos, de acuerdo a cuán rígido o tonificado esté tu canal vaginal (te será más fácil deducirlo si usas la copa menstrual). A partir de la treintena, la elasticidad de nuestros músculos vaginales cambia, por lo que se recomienda usar huevos medianos o grandes; y si has tenido un parto vaginal, lo mejor será empezar con uno grande. Con esta información, no correrás riesgos de que un huevito se te caiga. Y es probable de que con su uso vayas necesitando tamaños más pequeños, ya que justamente se fortalece el piso pélvico. 

Con respecto al tipo de cristal o piedra a escoger, siempre puedes plantearte conversar con una terapeuta de huevitos ya empoderada como alquimista, sobre todo si presentas algún problema en tu sistema reproductor y/o estas pasando por un momento intenso en tu vida. La mejor forma de comenzar por tu cuenta es viendo qué te resuena más a ti. Esto a partir de todo el contenido que te he estado ofrendando en mi Instagram y Blog; y si has podido tomar el taller introductorio Huevos Yoni: Reconquistar el Templo Alquímico, mucho mejor. A medida que avances en el proceso, sentirás y te pasarán muchas cosas. Escucha tu corazón, confía en tu intuición. Si deseas continuar con un grupo de mujeres, una alternativa es ingresar a nuestra formación de Terapeutas en Huevos Yoni, en la que podrás compartir y entender tu transformación, acompañándola con danzalquimia, clases y círculos para empoderarte. También existen otros grupos, mira que somos una red enorme de Mujeres en todo el Mundo.

  1. Cómo introducir y sacar el huevo (y dónde se queda entremedio). 

Cada huevo tiene su metodología de uso particular, que involucra su limpieza y su programación específica. Pero todos se introducen de la misma manera. Lo ideal, es partir con un masaje de pechos, inspirando por la nariz y exhalando por la boca, relajando y abriéndote, para luego darte un masaje de vulva.

Tras el masaje se abren labios externos e internos y se introduce el huevito hasta el final. Si la metodología indica su uso durante el día, lo mejor es aprovechar el momento de la ducha. Muchas personas me preguntan si es posible que el huevo no vuelva a salir y se pierda en nuestro interior. Esto es imposible porque el huevo queda alojado en el canal vaginal, entre la entrada de la vagina y el cérvix, así que no tiene dónde ir y perderse.

¿Y cómo se saca? Depende un poco de la metodología, pero en general el huevo baja solito de manera perfecta, enseñándonos a soltar el control. Si no lo hace, pregúntate “¿qué estoy reteniendo?”, y verás como el huevo baja en el momento que te llegue la respuesta. Puedes acompañar la salida del huevito relajando la mandíbula (al abrir la boca) y exhalando mientras pujas suavemente; sentirás cómo el diafragma pélvico hace que el baje y salga. Luego sólo queda enjuagarlo y guardarlo. Lo importante es no sacarlo a la fuerza porque puedes dañar tu suelo pélvico.

¿Y cómo se saca? Depende un poco de la metodología, pero en general el huevo baja solito de manera perfecta, enseñándonos a soltar el control. Si no lo hace, pregúntate “¿qué estoy reteniendo?”, y verás como baja en el momento que te llegue la respuesta. Puedes acompañar la salida del huevito relajando la mandíbula (al abrir la boca) y exhalando mientras pujas suavemente; sentirás cómo el diafragma pélvico hace que el baje y salga. Luego sólo queda enjuagarlo y guardarlo. Lo importante es no sacarlo a la fuerza porque puedes dañar tu suelo pélvico.

  1. Cuáles huevos no debes usar intravaginalmente (y qué más puedes hacer con ellos). 

Nosotras tenemos un pH ácido en la vagina que hay que cuidar, y que puede verse alterado con el uso de algunas piedras. Por lo tanto, no todos los huevitos que encuentres son para uso intravaginal, lo cual no significa que sean negativos y no los puedas usar encima de tu piel. Por supuesto que también puedes usar los intravaginales por afuera, para hacer masajes de pecho, de vulva, de útero y de la musculatura perineal. Además, hay otras prácticas taoístas para cuando no podemos usarlos dentro, como cuando menstruamos o gestamos (tema del que también te hablaré en otro post). 

Por el momento, lo que quiero que sepas es qué huevos NO DEBES usar jamás en tu vagina: Ojo de Tigre, Fluorita, Lapislázuli, Malaquita, Crisocola, Selenita y Unakite. También existen dudas con respecto a la Amatista que hoy se está usando un montón en forma de huevito. Ésta sería semitóxica, pero no conozco estudios ni casos que lo corroboren.

Si quieres guiar la sanación en otrxs a través del placer o realizar tu propio proceso terapéutico con huevitos de manera grupal y sorora, ingresa a nuestra Formación para Terapeutas en Huevos Yoni). Este curso -antes llamado Cristaloterapia para la Mujer– profundiza por 2 años en la ciclicidad de la naturaleza, el sistema patriarcal, las arquetipas y los cristales.

Y ojo, que está con un 20% de descuento durante julio.

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¿Has oído hablar de los Huevos Yoni?

Los Huevos Yoni son unos maravillosos cristales y piedras pulidos a mano en forma de huevito para introducir en la vagina y potenciar así la energía sexual femenina. Son los precursores de las bolas vaginales, también llamadas de Kegel o simplemente bolas chinas, y de hecho se originaron en la China taoísta hace más de 5 mil años. En ese tiempo, las taoístas se dedicaban a la sexualidad sagrada, y no sólo usaban huevos de Jade para fortalecer su salud sexual, sino también para abrir, limpiar y nutrir el canal de la Kundalini, expandiendo la energía vital albergada en su canal vaginal por todo su cuerpo. Por cierto, la palabra yoni proviene de la palabra sánscrita ioni, que se refiere a vulva, vagina, útero o vientre, en el sentido de “fuente de vida”. 

Los primeros huevitos que existieron fueron justamente los de Jade, cristales que nos permiten equilibran nuestra energía. Luego aparecieron los de Cuarzo, que son cristales que emiten luz. Y hace unos 30 años, se masificó el uso de los de Obsidiana, piedras magmáticas que logran aspirar la energía densa, y que por lo tanto se usan para tratar diferentes enfermedades y padecimientos.

Nosotrxs nos referimos a los huevitos y a sus formas de uso como una medicina particular que potencia la salud, la conexión interior y el autoconocimiento, todo lo cual te irá guiando hacia un profundo amor propio. Las metodologías que yo he desarrollado y enseño, están profundamente ligadas a nuestros ciclos femeninos y a la ciclicidad de la naturaleza.

Si te interesa, estás de suerte porque estoy ofrendando el Taller Huevos Yoni: Reconquistar el Templo Alquímico  por poquitos días. Inscríbete gratis hasta el 30 de junio y tendrás 30 días para completarlo.

Concretamente ¿qué nos puede aportar esta medicina? En primer lugar, los huevitos son las llaves para la Diosa que habita dentro de nosotras. Al iniciarte, lo primero que sentirás es que te vas empoderando y, al trabajar con ellos, irás entablando una relación íntima contigo misma y también con ellos. Esto tiene que ver con que los seres del Reino Mineral están vivos a su modo: No se reproducen, nacen y mueren, pero poseen una carga electromagnética, tienen minerales en su interior que son capaces de vibrar con nuestros propios minerales, y también tienen una tonalidad de luz y/o de sombra. Entonces, pronto lograrás entablar una comunicación que te permitirá entender cuál es la medicina que necesitas cada día. Y eventualmente, en caso de no tener tu huevito contigo, podrás llamarlo a nivel etérico, para que resonemos con ese patrón de información alquímico que ya habita dentro de ti.

En otro post te mostraré los distintos huevitos que puedes usar –y cuáles no, como la amatista-, las maneras de utilizarlos, y también cómo en esta medicina que lleva años danzando en el mundo de las mujeres, se están sumando cada vez más hombres.

Por ahora, te quiero contar algo que para mí es fundamental. En estos tiempos de crisis a nivel de sistemas y sociedades, con tantas situaciones adversas que justamente nos invitan a desconfiar, la medicina alquimista es un regalo maravilloso. Y es que en ella se conjugan elementos que están en la naturaleza, tanto interna como externamente, y que por lo tanto son elementos en los que podemos confiar. En lo personal, gracias a esta medicina, yo confió en la naturaleza, en mi organismo y en mi intuición: es lo que me da sostén y refugio espiritual, cosa que no tiene que ver con una iglesia o con un gurú, sino con entender que la naturaleza es la maestra. Cada vez me queda más claro que alejarnos de ella es lo que nos ha enfermado, o nos ha hecho sentir solxs o abandonadxs. Siempre está en ella la solución, porque independiente de nuestro rollo humano y sistema social, ella persiste, el brote sigue creciendo, el sol sigue calentando y el agua sigue fluyendo.

Estos contenidos son parte de nuestra Formación para Terapeutas en Huevos Yoni  -antes llamado Cristaloterapia para la Mujer-, que profundiza en la ciclicidad de la naturaleza, la cristaloterapia, el sistema patriarcal y las arquetipas, todo para que puedas guiar la sanación en otrxs a través del placer.
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Huevos Yoni para la Figura Paterna

A propósito del Día del Padre, estuve pensando en lo que significativa que es esta relación, la cual se vincula directamente con nuestra autoestima y con la forma en que nos comunicamos.

El padre representa el sostén y la autoridad en nuestra vida. Es quien arquetípicamente nos da el soporte, tal como lo hacen los huesos en el cuerpo. Si él no logró entregarnos este soporte -en presencia o ausencia-, sufrimos una carencia que buscamos llenar, y muchas veces lo hacemos generado un pilar artificial interno que, aunque nos ayuda a mantenernos firmes, genera una sobre exigencia enorme. También puede ocurrir que él nos haya entregado el soporte de manera condicionada, lo que suele generar una inseguridad interna que puede volcarnos a estar todo el tiempo buscando la reafirmación por fuera.

Para sanar este tema en las mujeres, las hijas, hay diferentes huevos yoni a los que podemos echar mano. Pero primero…

¿Qué son estos huevitos? Los Huevos Yoni son óvulos de cristales u obsidiana que están hechos a mano especialmente para ser introducidos de manera intravaginal. Se trata de una medicina utilizada por mujeres desde hace más de 5 mil años, para movilizar la energía sexual al resto de nuestro organismo y así sanar, regenerar y revitalizar todos nuestros cuerpos o niveles energéticos.

Cuando hacemos el proceso de sanar al padre interno, no sólo se sana el vínculo externo con el propio papá, sino con otros hombres de nuestra vida, como un compañero de vida, un jefe u otro familiar.

  • En primer lugar, tenemos el Huevo de Obsidiana que es una roca magmática capaz de aspirar toda la energía densa. Este huevito tiene el poder de ir limpiando lo rechazado, lo reprimido, lo que habita en la sombra, aspirando memorias y erradicando sistemas de creencias patriarcales que están listos para desaparecer. 

Pero también existen 2 huevitos de cuarzo que trabajan más desde la luz, trayéndonos claridad mental y potenciando la confianza en nosotras mismas:

  • El Huevo de Cuarzo Cristal que nos ayuda a desarrollar nuestra propia luz desde una nueva objetividad para mirarnos, sin esperar que haya una autoridad afuera que nos apruebe. Nos da la fuerza desde la luz para  avanzar hacia el desarrollo de nuestros dones.

El Huevo de Cuarzo Azul trae una notable mejora en la comunicación asertiva, trayendo claridad a nuestra visión y palabra. Esto es importante porque el arquetipo del padre habita en el chakra 5, que justamente es la comunicación y la autoridad para comandar nuestra vida.

Podemos usar ambos huevos de cuarzo en conjunción, para facilitar que seamos nosotras quienes comandemos nuestra vida desde una propia autoridad interna. Así ya no necesitaremos buscar referentes externos, que muchas veces nos han condicionado a ser de una determinada manera. Recuerda que hemos venido a la Tierra a encarnar, para luego hacer un proceso de individuación en vida, mediante el cual nos alejaremos de quien ya no somos, para que nuestras personalidades se acerquen cada vez más al alma en esencia. Los huevitos son una medicina maravillosa para dejar atrás al patriarcado interior, que muchas veces es más peligroso del que vemos afuera, al generar auto-represiones y moldes artificiales a seguir. Si quieres aprender más, transformándote cada día en una alquimista, APROVECHA, que ésta es la última semana en que puedes ingresar gratis al Taller Huevos Yoni: Recuperar el Templo Alquímico. Inscríbete gratis hasta el 30 de junio y tendrás 30 días para completarlo.

Estos contenidos son parte de nuestra Formación para Terapeutas en Huevos Yoni  -antes llamado Cristaloterapia para la Mujer-, que profundiza en la ciclicidad de la naturaleza, los seres del Reino Mineral, el sistema patriarcal y las arquetipas, todo para que puedas guiar la sanación en otrxs a través del placer.

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¿A quién honramos el Día de la Madre?

Pensé mucho si publicaba algo para días en los que diversos países celebran el Día de las Madres. Y me decidí, porque creo necesario que reflexionemos al respecto, incluso si dejamos de lado su faceta comercial, propia del sistema capitalista, patriarcal y represor que estamos deconstruyendo de a poco. Hay algo -que también está al servicio de dicho sistema- que me preocupa más, y que de hecho me desveló una noche: lo que celebramos y fomentamos como sociedad es el arquetipo de la madre, esa mujer abnegada que se olvida de sí misma para dedicarse con todo a la maternidad.

En el video explico un poco qué es un arquetipo, pero ahora te cuento más: siguiendo a Carl Jung, los arquetipos son patrones e imágenes arcaicas universales que derivan del inconsciente colectivo. Así, cada arquetipo representa el aprendizaje que como especie humana hemos adquirido durante nuestros miles de años de existencia. En el caso de la madre, el arquetipo es fruto de más de 5 mil años de patriarcado, que puso a las mujeres a cargo de la familia, la casa y lxs hijxs. Entonces la psique de quienes nos identificamos como mujeres, ya funciona de un modo en que nos resulta muy fácil desconectarnos de nuestra propia individualidad.

Este arquetipo lo representa la diosa griega Deméter, protectora de los granos, las cosechas y la fertilidad de los campos. Cuando su hija Persefone fue raptada por el dios del inframundo, dejó el Olimpo para buscarla y abandonó su preocupación por La Tierra que comenzó a volverse infértil. Finalmente, logró recuperar a su hija, aunque sólo cada 6 meses, y con este mito se dio explicación a las estaciones del año: cuando madre e hija estaban juntas, se vivía la primavera y el verano. 

El arquetipo de Deméter representa a una mujer que busca realizarse a través del embarazo o nutriendo de alimento físico, psicológico o espiritual a lxs demás, dejando de lado su individualidad, su arte, su labor, su danza. Y cuando deja de tener a quién cuidar, esta mujer se aflige y siente que su vida carece de sentido. A esa diosa le rendimos culto en esta efeméride. A ella es a quien le decimos “gracias, mamá”, “feliz día, mamá”. Entonces, me pregunto ¿realmente queremos promover este tipo de maternidad? ¿Queremos honrar a las mujeres que se dejan de lado a sí mismas? ¿No será que el desafío que tenemos como sociedad es ir construyendo crianzas más colaborativas y maternidades más libres?

Deméter y la Madre Siniestra

El arquetipo de madre está presente en todas las mujeres, e incluso va más allá del género. Así, en nosotrxs habitan la 

polaridad positiva de Deméter, que es la Madre Nutricia -generosa, proveedora y con gran capacidad de servicio, tanto que se aflige mucho por los demás-, y también su polaridad negativa, que se manifiesta desde el exceso de control como la Madre Siniestra. En este último escenario, el arquetipo será responsable de diversos desequilibrios a nivel energético y físico tanto en las madres como en sus hijxs. 

Suele pasar que al convertirnos en madres, las mujeres nos dejemos progresivamente de lado y reprimamos nuestro deseo de ser libre, mientras buscamos controlar a todxs quienes nos rodean. Si esto pasa, no seremos capaces de delegar la crianza y tampoco podremos traspasar la libertad individual a nuestros hijxs, convirtiéndonos en madres siniestras. De esta manera, pondremos en nuestrxs hijxs nuestras ideas para sentirnos realizadas a través de ellxs, por lo que la crianza no girará en torno a sus necesidades como niñxs, sino a nuestras proyecciones adultocéntricas. Al crecer, algunx de esxs hijxs generará lealtades invisibles con nosotras e intentará ser de una determinada forma para satisfacer el deseo materno, causando un estancamiento en su proceso de individuación. 

Tras esta cadena de eventos, ¿entiendes por qué cuestiono esta fecha? Al decir “feliz día mamá” ¿no estamos también colaborando con los actuales patrones culturales de nuestra sociedad? De una forma inconsciente, honramos, validamos y promovemos el hecho de que las mujeres reprimamos nuestra propia necesidad creativa al convertirnos en madres.

Deméter versus Lilith y sus Esencias Florales

No sólo nos habita Deméter, sino  también otras arquetipas. Una de ellas es la primera arquetipa de todas: Lilith, la mujer que se dice fue creada por Dios al mismo tiempo que creó a Adán. Ella no pretendía ser madre ni esposa, tenía unos aires de libertad impactantes y lo que quería era viajar, desarrollarse a sí misma y estar con quien le plazca. Entonces mientras Deméter nos dice “eres eternamente nutricia, te vas a realizar con la maternidad, y vas a trascender tu ego”, Lilith nos lleva a buscar la libertad y la individualidad. De hecho, Lilith es quien nos impulsa a abortar en pos de la independencia. 

Entre las flores descritas por el Dr. Edward Bach, hay un grupo que llamó los doce curadores que hacen referencia a 12 tipos de personalidad. Así, tanto la Madre Deméter como la Mujer Lilith tienen una esencia floral que va a trabajar los extremos de ambos arquetipos.

La flor para Deméter es Chicory, que corresponde a personalidades posesivas, controladores y dependientes. Por lo general, una persona Chicory deja de nutrirse a sí misma para estar al pendiente de los demás, y eso a la larga le va amargando, pudiendo incluso desarrollar enfermedades como la diabetes y la hipertensión, asociadas a quienes no logran soltar el control. De hecho, Chicory es la flor de la achicoria, planta conocida por su sabor muy amargo. Con ella se trabaja el apego, tanto la falta como el exceso.

Water Violet es la flor para Lilith, vinculada a personalidades solitarias, independientes y autosuficientes, que en su polaridad negativa pueden ser orgullosas e inabordables. La planta crece solitaria en acequias que con frecuencia tienen un pequeño dique a los lados, lo que evita el acercamiento de animales, tal como una persona distante evita el contacto con lxs demás.

Con esta flor se trabaja la dependencia y la independencia. 

Ahora, en mi experiencia y después de años de clínica, he observado que a las madres Chicory no se les pasa lo Chicory bebiendo su flor, aunque lo hagan por 20 años. Pueden llegar a autorregularse y aprender a sobrellevarse a sí mismas, pero siguen sintiendo que necesitan de un otrx para vivir. Por esto, yo recomiendo usar Water Violet, que al trabajar con la independencia puede enseñarle a una mujer Chicory que no necesita volcarse por completo a nadie más para existir, y que con ella basta.

Con Julián queremos contarte todo lo que sabemos sobre el Reino Vegetal, así que apúntate en nuestra formación de Terapia Floral Botánica, que reúne las técnicas desarrolladas por el Dr. Bach, los postulados de la alquimia Jungiana, y las últimas investigaciones sobre inteligencia vegetal
¡Es única y maravillosa!

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Un Campo Protector para la Pandemia

La pandemia del COVID-19 no sólo nos desafía a nivel físico, sino también emocional y mental. En Chile, por ejemplo, el 56% de las personas dice que su salud mental ha empeorado desde que apareció el comienzo de la emergencia sanitaria, convirtiéndose el primer país más afectado al respecto en Latinoamérica y el segundo en el mundo. Sin duda, se trata de un problema global, lo que hace necesario que nos cuidemos en varios planos, y por eso te voy a enseñar a generar un escudo protector a nivel energético para uso diario.

Ya debes saber que los seres humanos somos un sistema completo con capas del aura, distintos chakras, y diferentes cuerpos que se interrelacionan entre sí, que son el físico, el mental, el emocional, el energético y el espiritual.

 

 
 
 
 
 
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Como terapeuta, trabajo el cuerpo energético porque es ahí donde cualquier desequilibrio puede llegar a desencadenar una enfermedad física en nosotrxs y también en nuestro sistema familiar. Pasa mucho con los hijxs pequeñxs y las mascotas: como son parte de nuestro sistema, absorben mucha de la energía densa que perciben en nuestro campo electromagnético. Ojo que con esto no quiero asustarte, sino que sepas de la existencia de tu cuerpo energético y así puedas hacerte cargo de él con amor

El miedo generado por la pandemia es algo sin precedentes, altamente amplificado por los medios de comunicación y las redes sociales. Así, se han estresado nuestras glándulas suprarrenales y se ha bloqueado el primer chakra, dificultando que suba la energía desde la Tierra hacia todo nuestro canal de chakras. Esto ha provocado un cansancio generalizado, además de la disminución de la alegría de vivir y la falta de relajación, condiciones que necesitamos para mantener un sistema inmune fuerte y sentirnos bien.

¿Cómo creamos nuestro escudo protector? 

Con dos maravillosas flores descritas por el Dr. Bach: Walnut y Mimulus. La primera, ayuda a que nos adaptemos a los cambios -sobre todo si se tratan de circunstancias difíciles-, y a que vayamos aprendiendo de la adversidad. La segunda, permite transformar el exceso de miedo que sentimos en valor y coraje, equilibrado el resto (porque el miedo es una emoción sana que nos lleva a tomar precauciones para protegernos). Así, al tomar esta combinación diariamente, generarás una capa protectora a tu alrededor que te hará sentir fuerte para continuar enfrentando esta difícil época que nos tocó vivir.

Puedes preparar ambas esencias juntas, usando 2 gotas de cada una en un frasco de 30 ml con agua mineral sin gas y un chorrito de brandy o coñac. Si sólo quieres tomarlas tú, puedes beber  5 gotas 5 veces al dia directo del frasco de 30 ml. Yo prefiero compartir esta preparación con toda la familia, entonces puedes acumular tu agua potable en un garrafón o bidón de 5 litros, y agregarle 5 gotas. De esta manera, puedes cocinar y preparar infusiones, e incluso puedes servir de esta agua a los animales domésticos.  

Con Julián queremos enseñarte a cuidar tu cuerpo energético con flores y cristales. Por eso te invitamos a tomar nuestra formación de Terapia Floral Botánica, para que aprendas a sanarte y sanar a otrxs desde la alquimia y la inteligencia vegetal. 
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Desmitificando el Rescue Remedy

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El Rescue Remedy es la preparación más famosa de las Flores de Bach, que en todas partes del mundo viene en un set de 2 frasquitos. ¿Te cuento un secreto? La verdad es que Edward Bach no tuvo nada que ver. Esto se ha comprobado al revisar las 260 páginas que dejó escritas, en donde nunca se refiere a su fórmula, que combina 5 flores inglesas, 3 de verano (Clematis, Impatiens y Rock Rose) y 2 de invierno (Cherry Plum y Estrella de Belén). Y este mismo dato sobre las estaciones del año hace poco probable que en esos años el doctor haya tenido a su disposición las 5 flores al mismo tiempo. Bach sí menciona un rescue remedy -literalmente “remedio de rescate”- en sus escritos: la esencia floral Rock Rose, que es la última de sus 12 curadores. Se trata de una flor súper potente, que se utiliza ante situaciones de crisis, permitiendo llegar a un estado de salvación espiritual. 

¿Qué habría pasado? El doctor inglés solía preparar diversas mezclas para sus pacientes, y en un momento creó una fórmula de emergencia para encarnar –lograr estar en el presente- que incluía Rock Rose, Impatiens y Clematis, y lo que se piensa es que fue John Ramsell del Bach Center quien más adelante habría agregado las otras 2 flores para llegar a la fórmula que hoy se vende como el remedio más importante de la marca.

         ¿Por qué es necesario desmitificar el Rescue Remedy? En el artículo pasado sobre esencias florales; te expliqué que éstas nos enseñan a ser resilientes, tal como lo fue la planta para lograr hacer flor. Bueno, esta fórmula no tiene esa capacidad. Te voy a contar mi experiencia personal. Hace como un mes y medio, falleció mi abuela, a quien yo amaba profundamente. Y como estoy lejos de casa, fui a ver una terapeuta para dejarme brindar flores. Ella me dio Rescue Remedy y a medida que lo fui bebiendo empecé a sentirme muy bien. Era un poco extraño porque sentía como si mi abuela no hubiera fallecido… pero me sentí bien. Después de un tiempo, cuando dejé de tomarlo, me vino una tristeza enorme como cascada, fuertísima. Y ahí me di cuenta de que el Rescue Remedy había dormido el proceso de duelo para que yo pudiera seguir funcionando.

 Entonces, hay que revisar bien la situación en la que estamos, ya que es probable que existan flores que por sí solas sean más adecuadas para el proceso que estás viviendo, ayudándote a sentir, a aprender y a ser resiliente. En mi caso, yo entendí que debía tomar sólo Estrella de Belén, que es específicamente para el proceso de duelo. Lo que hace esta flor es abrir la herida, limpiar la herida y sellar la herida, permitiendo que yo me pudiera conectar con ese proceso profundo, que implicó resignificar la ofrenda que fue la muerte de mi abuela para el universo, para el proceso evolutivo mayor, y entonces quizás sí: llorar, sentir, y luego también estar dispuesta a ir sellando la herida.

 Que el Rescue Remedy no enseñe resiliencia podría explicarse por su preparación: no se trata de 5 esencias combinadas, sino que se ponen todas las flores -de invierno y verano- juntas en un solo bol al sol. De todas maneras, el remedio cumple una función importante, que es ayudar a estar bien aquí y ahora ante situaciones extremas: accidentes, crisis de pánico, brotes psicóticos, Por eso es que no deberías tomarlo más allá de uno o dos días. Es muy importante no abusar de él porque adormecerá tu proceso, y es necesario que estés despiertx para aprender. Finalmente, es a eso a lo que vinimos a La Tierra.Si hacemos como si nada pasara o simplemente nos dedicamos a ser productivxs, nos vamos a dormir, y hay que estar muy despiertxs para evolucionar. Y si hay que sentir rabia, siente rabia, y si hay que sentir dolor, siente dolor. Eso nos va a ir enseñando el proceso evolutivo que nos corresponde en cada momento y, en la medida de que nos hagamos cargo de nuestra propia transformación, es que vamos a avanzar como civilización humana.

¿Por qué te cuento todo esto? Porque me preocupa que últimamente se hable de las flores como si fueran un fármaco cualquiera, y eso pasa mucho con el Rescue Remedy. Pareciera ser que sólo se busca tapar un síntoma particular para poder seguir funcionando, lo cual corresponde a una mirada mecanisista de la medicina. Venimos al mundo a transformarnos, no a funcionar como máquinas. Así que mi invitación es a sacar la terapia floral del enfoque alópata para que la trabajemos como la medicina alquímica que es. 

 Las Flores del Rescue Remedy

  •  Clematis (Clematis vitalba): Ayuda a superar la desorientación, permite reaccionar y evita perder el conocimiento. Nos da la conciencia del presente para crear más que ensoñar. Bach lo recomienda para personas soñadoras y somnolientas, que no están totalmente despiertas y no viven en el presente.

  •  Impatiens (Impatiens glandulifera): Calma la impaciencia y evita que queramos precipitar las cosas. Bach lo prescribe a personas rápidas de pensamiento y acción que desean todo sin demora, por lo que prefieren trabajar y pensar solas, para seguir sólo su propio ritmo. 

  • Rock Rose (Heliantemo nummularium): El verdadero “remedio rescate” para Bach. Lo recomienda para casos que parecieran no tener esperanza. Brinda calma a nivel espiritual, disolviendo lo que éramos para permitirnos ser una nueva versión de nosotros mismos, recobrando el coraje. 

  •  Cherry Plum (Ciruelo Silvestre Inglés): Calma la desesperación y ayuda a recuperar el control. Según Bach, se da cuando aparece el miedo a perder la razón y el impulso a hacer cosas terribles y temibles, incluso teniendo conciencia de que de no deben hacerse.

  •  Star of Bethlehem (Estrella de Belén): Reconforta y ayuda a encontrar consuelo para superar shocks y pérdidas. Bach lo recomienda para personas con gran angustia, y para quienes se han negado a ser consolados durante un tiempo.
¿Quieres sacar la terapia floral del enfoque alópata? Pues apúntate en nuestra formación de Terapia Floral Botánica, en la que NO enseñamos cualquier terapia floral, sino una enriquecida con conocimientos de la alquimia y la botánica.
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¿Sabes qué son las Esencias Florales?

esencia floral

Soy terapeuta floral hace más de 18 años, y para mí es super importante que la persona consultante entienda qué es una esencia floral y cómo opera en su interior. Imagínate si no cómo podría vincularse con el proceso, y relacionar sus sentires y pensares, todo aquello que le está pasando, con lo que está bebiendo. Es fundamental.

Tal vez has escuchado o leído que el tema de las flores se trata de energías, vibraciones y frecuencias, pero rara vez se habla de qué una flor es en sí. Empecemos por ahí: Una flor es la expresión de que la planta está lista para ser fecundada. Es un momento muy perfecto de la planta, que en términos alquímicos equivale a su fase rubedo, que es cuando ya se está madura, lista para que venga el polinizador y se produzca la expansión. El punto es que, para poder hacer flor, la planta necesita hacer un proceso de adaptación al medio, en que demuestra toda su inteligencia y sabiduría. ¿Inteligencia vegetal? Tal cual. 

Se entiende por inteligencia como la capacidad de resolver problemas, lo que equivale a decir que es inteligente aquello que es resiliente. La resilencia es esta palabra que viene de la metalurgia, que desde la psicología entendemos como nuestra capacidad de flexibilizarnos de tal manera que podamos adaptarnos o sobre-adaptarnos a circunstancias difíciles, saliendo fortalecidxs de ellas, sacando un aprendizaje, incluso a partir de un hecho traumático. Pues te apuesto que ya has observado la inteligencia y resilencia de una planta de cerca, porque cuando llevamos una planta a la casa, muchas veces no se adapta al lugar que pensamos ideal para ella. A la planta no le gusta y de pronto se empieza a arrugar y a secar, y unx la va cambiando de lugar para ver dónde se siente mejor. Mientras tanto, la planta va estudiando más o menos cuáles son las nuevas condiciones de agua y sol en su nuevo hogar. Tiene que observar y darse cuenta cómo debe adaptarse para sentirse plena este su nuevo sistema.

Entonces, cuando bebemos una esencia floral, lo que estamos haciendo es incorporar en nuestro organismo la sabiduría que ha desarrollado esa planta durante su adaptación. Y es maravilloso porque la flor, que es inteligente, va entrando como patrón de información a nuestro cuerpo, que también es inteligente, y le enseña a adaptarse. Por eso se dice que es una terapia vibracional, porque esa información vibra a una determinada frecuencia y actúa en nuestro interior equilibrando nuestra propia frecuencia energética.

Esa es la gran diferencia con la homeopatía o con un fármaco. Muchas veces pensamos que una flor es para el dolor de cabeza, y otra flor es para la angustia, porque tenemos un paradigma muy alópata del pensamiento. No es un fármaco que bloquee un neurotransmisor. Todo lo contrario: la terapia floral genera que tu propio sistema se adapte, tal como se adaptó la planta. Se trata de un patrón alquímico que está vivo y genera una adaptación al medio de la persona, donde la flor va a hacer exactamente aquello que tiene que hacer, dotándonos de un aprendizaje. 

Entonces, para dar una definición, podemos decir que una esencia floral es la extracción del patrón de información de una flor expandido, en términos de frecuencia, en el agua.

Y así como te cuento que la planta se adapta al medio en el que está, es que recomiendo usar las flores que crecen a tu alrededor. Por eso ofrendé el Taller de Elixires de Gemas y Flores  espero que estés entre las 1.500 personas que lo que tomaron gratis-, para que aprendieras a preparar tus propias medicinas. Porque no es lo mismo comprarse una flor que crece en otro país, que preparar la flor que crece en el jardín. Por algo, cada lugar tiene sus propias flores.  

Estos son datos básicos que vemos en nuestra formación de Terapia Floral Botánica, en la que NO enseñamos cualquier terapia floral, sino una enriquecida con conocimientos de la alquimia y la botánica.